Encuentro Mundial en Frutillar

Más de 700 personas reunidas en un solo lugar, representando a 35 países de distintas partes del mundo y repensando que otro tipo de sistema económico y productivo queremos para el futuro, uno más humano, más digno y más cercano, con impacto que trascienda lo estrictamente económico y abarque las aristas social y medioambiental.


Así fue el Encuentro Mundial de Empresas B celebrado la semana pasada en el hermoso entorno que proporciona Frutillar, su lago, volcanes y paisaje. Concurrieron los principales líderes mundiales de un movimiento que está alcanzando envergadura global y que día a día conquista nuevos espacios y más adeptos entre empresas y organizaciones de los más variados tamaños e industrias, el de las Empresas B o también llamadas B Corp.


Y esto, porque hoy es cada vez más claro que no da lo mismo que consumir, ni hacia donde se inclinan nuestras preferencias. Cada vez con más frecuencia nos preguntamos ¿qué hacen efectivamente las organizaciones y empresas que producen bienes o son generadoras de un servicio? ¿Respetan la legislación laboral vigente, el medioambiente y las condiciones mínimas para un trabajo seguro y digno? ¿Es esta o aquella organización socialmente responsable y que acciones concretas realiza para minimizar o anular las externalidades negativas que pudiera estar produciendo?


Desde hace ya algunos años se comenzó a fraguar esta nueva “genética económica” que tiene que ver con valores y una ética particular que inspiran y direccionan soluciones colectivas generadoras de bienestar para las personas, la sociedad y la tierra. Una nueva economía que conversa con el bienestar de todos, con la necesidad de trascendencia, sentido y propósito en lo que se hace y cuyo eje es la inclusión y la generación de valor, no necesaria y estrictamente financiero. En definitiva, que redefine el sentido del éxito de una organización el que ahora es dado por el bienestar de las personas, de las sociedades y la naturaleza, bajo el slogan “ser las mejores organizaciones para el mundo y no necesariamente ser las mejores del mundo”


¿Cuál debiera ser el propósito de una organización en la sociedad? La respuesta entregada a viva voz en Frutillar por el movimiento B es clara y contundente: soluciones concretas a problemas sociales y medioambientales y donde los resultados económicos-financieros son sólo un medio para conseguir este importante fin. Enseñar y propagar este discurso desde el sur del mundo y para el mundo nos hace sentir orgullos de haber sido anfitriones de esta cita planetaria.


Daniel Solis Igor


Director Ejecutivo AIEP Puerto Montt


Presidente Corporación Puerto Montt Superior





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