Un mejor punto de partida

Qué difícil momento es el que enfrentamos hoy como país. Nadie tenía en el panorama que seríamos desafiados por una pandemia sin parangón, que está teniendo duros ecos en la economía y, en especial, en el bolsillo de miles de familias que ven con temor fundado los impactos que ha generado la propagación de este virus. En este escenario, cuánto más duro se vuelve el buscar opciones cuando lo único que se tiene bajo el brazo son trayectorias escolares incompletas, que vuelven aún más cuesta arriba el encontrar oportunidades de empleo y desarrollo que permitan progresar y tener una mejor calidad de vida.


Ahora resulta más pertinente que nunca la invitación que recibimos de parte del Gobierno hace dos años para trabajar -en conjunto con entidades del Ejecutivo, organizaciones sociales, empresas y actores del mundo de la academia- en la búsqueda de soluciones para 16 problemas críticos en Chile, que afectan especialmente a las familias más vulnerables. Como Banco Santander no dudamos en sumarnos a una de las mesas de colaboración público-privado junto a AIEP, las Escuelas de Cariño y Chile Crece, para asumir la tarea de pensar caminos de solución que aportaran a que los más de 4.9 millones de adultos sin licencia de enseñanza media puedan nivelar sus estudios con apoyo de tutorías.


Luego de un proceso de diagnóstico y de levantamiento de las mejores alternativas para hacer frente a este desafío, a nivel interno llevamos adelante en 2019 un programa piloto de voluntariado, en el que nuestros colaboradores acompañaron a adultos en este proceso. Tras más de dos meses de estudio, 66 personas -es decir, el total de quienes rindieron el examen bajo este programa- finalmente obtuvieron su licencia de cuarto medio laboral, lo que les permite hoy tener una posición distinta, porque están mejor preparados e incluso con una mayor autoestima.


Este año el reto es mayor. La pandemia nos obligó a modificar las formas de acompañar a los estudiantes, pero también nos abrió la posibilidad de expandir este programa, para que cualquier persona del país pueda participar, ya sea como alumno o tutor, de manera remota.


Debemos ampliar este llamado, porque la meta es que sean 500 las personas que se inscriban. Necesitamos seguir trabajando para cambiar las condiciones mínimas desde las cuales enfrentarán nuevos caminos o consolidarán trayectorias que habían quedado truncas. Apoyar el progreso de las personas es precisamente eso, contribuir al esfuerzo de cada hombre y mujer que quiere tener una nueva oportunidad, completar anhelos y salir adelante. Tener la licenciatura de cuarto medio es un desde que como Chile debemos alcanzar para los casi cinco millones de chilenos que hoy no cuentan con esa base.


María Eugenia de la Fuente, gerenta División Personas, Comunicaciones y Sostenibilidad de Banco Santander.



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