ACTIVANDO LA ECONOMÍA LOCAL E INTERREGIONAL

El emprendimiento y el microemprendimiento en el país son un motor de la economía de las ciudades y comunas con mayor desarrollo rural, comparado a las urbes como Santiago, donde la economía, pese a la existencia de emprendedores de diversos rubros, se sustenta en el comercio y en el trabajo asalariado que ofrecen instituciones públicas y privadas.


Entre las regiones de O’Higgins y del Biobío, pese a la fuerte presencia del retail, subsisten realidades propias de las personas de las comunas que las componen, quienes ofrecen sus artesanías, productos alimenticios o naturales, tejidos, etc., que se comercializan principalmente en ferias donde los turistas llegan a conocer esas iniciativas. Muchas de esas personas se dedican de forma individual o en pequeñas cooperativas a desarrollar sus emprendimientos, quienes se han visto impactados negativamente por la pandemia del coronavirus, disminuyendo sus ventas.


Si consideramos los datos de la VI Encuesta de Microemprendimiento (EME) desarrollada el año 2019 por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) y el Ministerio de Economía, Fomento y Turismo, es preocupante que el 48,5% de los micro emprendedores obtuvieran ganancias menores a un sueldo mínimo bruto de forma mensual, en tanto un 24,6% alcanzó los $576 mil pesos. Nuestro rol social desde la academia se fortalece, dando asesoramiento a los estudiantes que buscan crear un negocio de diversa índole, por lo cual la visibilización de sus iniciativas es una piedra fundamental en el éxito de sus gestiones.


A lo anterior debemos añadir la creación y valor de las redes de contacto que se establecen más allá de las limitantes geográficas con las herramientas tecnológicas, pese a lo cual, la búsqueda de partners que colaboren en la producción, logística o compartan un mismo ideal es un pilar sustancial. Ello permite mirar más allá de la frontera próxima de la misma comuna, tomando relevancia la interregionalización, que representa una interesante posibilidad de articulación con nuevos socios o clientes.


No solo el momento parece oportuno para iniciativas en ese sentido, sino que además su éxito puede contribuir muy fuertemente para facilitar la propia integración emprendedora, donde la academia y la interregionalización son caminos deseables para la consecución de ese objetivo, materializándose en proyectos como la Feria de Emprendimiento e Innovación Centro Sur (FEI Centro Sur) que reúne a las regiones de O’Higgins, del Maule y del Biobío, que desde el 30 de julio abrirá sus puertas a todas las personas que quieran ver la creatividad de más de 70 emprendedores de esas regiones.


Reiteramos el compromiso de vincular el quehacer institucional al desarrollo profesional de las personas en las diferentes áreas del conocimiento y regiones geográficas, contribuyendo a la empleabilidad, la innovación, el emprendimiento y el desarrollo social del país y, en este caso específico, para reactivar la economía local e interregional.


Herman Jamett, director ejecutivo AIEP Talca.


Roberto Urtubia, director ejecutivo AIEP Rancagua.


David Velis, director ejecutivo AIEP San Fernando.


Armando Miranda, director ejecutivo AIEP Curicó.


Oliver Rivera, director ejecutivo AIEP Concepción.


María de los Ángeles Blu, directora ejecutiva AIEP Los Ángeles.



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