Tener los mismos derechos y oportunidades

El próximo 25 de noviembre se conmemora el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, fecha establecida en 1993 por la Asamblea General de las Naciones Unidas, en un documento titulado “Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer”.


En el texto se define la violencia contra la mujer como “todo acto de violencia que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o sicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada.”


Hoy, a más de 25 años de esa declaración, lamentablemente seguimos presenciando hechos de esa índole en el ámbito público y privado, que generan consecuencias negativas psicológicas y físicas, que en algunos casos terminan con la vida de mujeres y niñas.


A nivel nacional, en la última encuesta de Violencia contra la Mujer, ENVIF 2020, dos de cada cinco mujeres aseguran haber sufrido violencia alguna vez en su vida (2020). Un alza de casi 10 puntos porcentuales en la última década. Datos que sumados a la situación de confinamiento que está sufriendo nuestro país debido al corona virus, pone en mayor riesgo a quienes viven estos episodios de violencia.


En AIEP no estamos pasivos ante este panorama. Somos un actor social que busca acortar las brechas existentes, por ejemplo, hemos definidos lineamientos de diversidad, inclusión y género, ocupándonos de generar entornos de trabajo y estudios más armoniosos, donde las diferencias sumen y no resten. Asimismo, estamos desarrollando programas con ONU Mujeres, Prodemu y Compromiso País.


En el caso de la Región del Biobío, trabajamos con el seremi de la Mujer y Equidad de Género, a través de talleres y charlas abiertos a toda la comunidad, generando una alianza virtuosa que se potenció con la incorporación de Vertebral Biobío a estas instancias, llevamos a cabo un Conversatorio de Violencia de Género orientado al reconocimiento de fenómenos de violencia y canales de denuncias efectivos para quienes sufran o evidencien actos de este tipo.


Lo anterior son iniciativas pioneras en este tipo de capacitaciones a nivel regional, liderando espacios de equidad, prevención y participación con enfoque de género, potenciando el rol social a través de acciones remediales con actores sociales públicos y privados, que han sido capaces de entregar herramientas que faciliten una mirada más integradora, equitativa y justa.


La violencia contra la mujer sigue siendo un obstáculo para alcanzar igualdad, desarrollo, paz, y el respeto de los derechos humanos de mujeres y niñas. Si nos detenemos por un momento, veremos que esta problemática es profunda en lo social, económico, laboral, emocional, salud, por mencionar algunos ámbitos, y debemos ir a la raíz para generar un cambio de largo plazo: que todos tengan los mismos derechos y oportunidades.


Columna de Oliver Rivera, director ejecutivo AIEP Concepción.





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