Una vinculación que genera confianzas

Vivimos tiempos de cambios, donde quedan pocas certezas. El estallido social y la pandemia nos golpearon a todos no solo en lo social, económico, sanitario e incluso emocional, sino también quebraron paradigmas que dábamos por sentados.


Adicionalmente a nuestro país estos dos fenómenos nos encontraron en un momento de crisis de confianza que afecta a todas las instituciones, tanto del sector público y privado, sin distinción de tamaños ni niveles.


Justamente, en este ambiente de cambios vertiginosos y también de profunda desconfianza es donde la vinculación con el medio en las instituciones de educación superior y, en particular, en los Centros de Formación Técnica e Institutos Profesionales como agentes de movilidad social, innovación y cobertura geográfica, toma una relevancia trascendente.


Algunos han señalado que la desconfianza se produjo producto de una fractura generada en una sociedad que comenzó a agruparse en torno a conjuntos que reunían características semejantes, invisibilizándose otros. Algunos plantean que esta crisis es fruto del egoísmo en que la ganancia rápida primó por sobre otros factores sin ponderar los medios para alcanzarlo. Algunos hablan del exceso de centralismo en desmedro de las regiones y un sinfín de teorías más, todas con puntos de vista muy ricos e interesante para considerar.


Sin embargo, todas ellas tienen un denominador común: la necesidad de tomar consciencia de que no actuamos solos en la sociedad, sino que vivimos en comunidad, y eso exige trabajar de la mano con otros y generar alianzas.


En este trabajo, en el que nos relacionamos con actores diversos donde confluyen diferentes miradas e historias de vida, estudiantes y docentes tienen la oportunidad de vivir experiencias significativas y co-construir acciones con mayor pertinencia regional y local, produciendo beneficios positivos tanto para las instituciones de educación superior como para el entorno, lo que va creando confianza y permite desarrollar relaciones horizontales y sostenibles en el tiempo.


Por otra parte, de esta conexión y retroalimentación surgen conocimientos valiosos que pueden ser considerados como insumos al momento actualizar perfiles de egreso, mallas curriculares y ofrecer ofertas con alternativas sintonizadas con las necesidades actuales y futuras.


Todo lo anterior visibiliza claramente la potencia de la función misional de vinculación con el medio en la que estamos todos llamados transversalmente a ser protagonistas y en particular en AIEP, donde vamos a cumplir 56 años de sólida y amplia conexión regional, de trabajo con diversos sectores sociales y productivos, formando profesionales y técnicos capaces de insertarse en el mundo laboral.


La invitación es a seguir vinculándonos con el medio para aumentar las confianzas que permitan construir juntos un mejor país.


Nicolás Gagliardi, director nacional de Vinculación AIEP.





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