Asimismo, Vio compartió un revelador ejercicio económico realizado por ComunidadMujer: si se valorizara monetariamente el trabajo de cuidados no remunerado en Chile, este representaría el 19,2% del Producto Interno Bruto (PIB) del país, superando a industrias productivas clave como la minería y el comercio juntos. «Sin este esfuerzo diario que sostiene la vida, ninguna otra actividad económica o social podría funcionar», advirtió.
Brechas de representación, violencia y desafíos pendientes
El webinar también abordó las persistentes barreras en el acceso a puestos de alta dirección y representación política en el país. A pesar de los avances normativos como las cuotas parlamentarias, Vio detalló que Chile aún no logra superar el 40% de representación femenina en el Congreso, mientras que en las alcaldías la cifra cae drásticamente a un 16,5% y en las gobernaciones regionales se sitúa en cero.
En materia de seguridad, la exposición encendió alarmas sobre la violencia de género, calificada como la principal barrera estructural para el ejercicio pleno de los derechos de las mujeres. En lo que va del año 2026, las cifras oficiales en Chile ya registran 16 femicidios consumados y 143 frustrados, una realidad ante la cual la expositora llamó a «no normalizar» bajo ningún punto de vista.
A pesar del complejo diagnóstico, se destacaron hitos legales recientes con optimismo, tales como la creación de la red Chile Cuida —que reconoce el derecho al cuidado, a ser cuidado y al autocuidado— y la aprobación de la Ley Integral contra la Violencia hacia las Mujeres.
Un diálogo desde la empatía y la formación integral
Uno de los momentos más potentes de la jornada se vivió durante la ronda de preguntas, donde estudiantes como Marisela y María Francisca compartieron sus experiencias de vida. Esto generó un valioso debate sobre la crianza de hijos varones en los tiempos actuales, la aplicación justa de las normativas y la necesidad de erradicar la victimización mutua para dar paso al respeto recíproco.
Al cierre del bloque, Cristina Vio valoró estas intervenciones, al expresar que «todos estos cambios estructurales requieren empatía de todos los lados”. Además, interpeló directamente a las madres y padres de la comunidad educativa: «El modelo de rol no solo funciona de mujer a mujer. El ejemplo que ustedes dan en sus hogares a sus hijos varones moldeará la forma en que ellos verán y respetarán a las mujeres en el futuro», subrayó.