Durante tres emocionantes jornadas, AIEP San Joaquín se transformó en el epicentro del patrimonio alimentario regional al albergar el Congreso Internacional de Gastronomía Ancestral y Patrimonio Cultural. Esta iniciativa de vinculación reunió a estudiantes, docentes, autoridades, chefs e investigadores de diversos pueblos originarios de América Latina con el objetivo de reflexionar sobre la cocina como motor de identidad y transmisión de saberes tradicionales.
El encuentro fue organizado en conjunto por la sede anfitriona, la Escuela de Gastronomía, Hotelería y Turismo de AIEP, y la destacada chef huilliche María Teresa «Marité» Pérez, contando además con el respaldo de organizaciones comunitarias.
El congreso buscó promover el valor de la sostenibilidad y el diálogo intercultural entre los futuros profesionales de la industria. La inauguración oficial estuvo marcada por el Jaiguarikuy, una emotiva ceremonia guiada por Santusa Atao, educadora tradicional quechua del Perú, quien invitó a agradecer a la tierra por sus recursos.
Debates sobre la gastronomía como patrimonio cultural e identidad
La primera jornada del congreso contempló exposiciones académicas orientadas a comprender la cocina como una manifestación cultural ligada a la historia de los territorios.
Uno de los hitos más significativos fue la participación de María Teresa «Marité» Pérez, única chef huilliche profesional, embajadora cultural de Chiloé y reconocida como Tesoro Humano Vivo por la UNESCO, quien compartió su labor en la preservación de la cocina chilota ancestral.
Asimismo, el programa integró espacios clave de diálogo intercultural:
- Identidad, Territorio y Gastronomía: Instancia con representantes de Costa Rica y Venezuela, quienes analizaron el impacto de la biodiversidad local en las prácticas culinarias tradicionales.
- Gastronomía e Identidad en Los Andes: Panel que reunió a exponentes de Ecuador, Perú y Bolivia para reflexionar sobre la vigencia de las técnicas ancestrales y el uso de ingredientes nativos.