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Durante tres emocionantes jornadas, AIEP San Joaquín se transformó en el epicentro del patrimonio alimentario regional al albergar el Congreso Internacional de Gastronomía Ancestral y Patrimonio Cultural. Esta iniciativa de vinculación reunió a estudiantes, docentes, autoridades, chefs e investigadores de diversos pueblos originarios de América Latina con el objetivo de reflexionar sobre la cocina como motor de identidad y transmisión de saberes tradicionales.

El encuentro fue organizado en conjunto por la sede anfitriona, la Escuela de Gastronomía, Hotelería y Turismo de AIEP, y la destacada chef huilliche María Teresa «Marité» Pérez, contando además con el respaldo de organizaciones comunitarias.

El congreso buscó promover el valor de la sostenibilidad y el diálogo intercultural entre los futuros profesionales de la industria. La inauguración oficial estuvo marcada por el Jaiguarikuy, una emotiva ceremonia guiada por Santusa Atao, educadora tradicional quechua del Perú, quien invitó a agradecer a la tierra por sus recursos.

Debates sobre la gastronomía como patrimonio cultural e identidad

La primera jornada del congreso contempló exposiciones académicas orientadas a comprender la cocina como una manifestación cultural ligada a la historia de los territorios.

Uno de los hitos más significativos fue la participación de María Teresa «Marité» Pérez, única chef huilliche profesional, embajadora cultural de Chiloé y reconocida como Tesoro Humano Vivo por la UNESCO, quien compartió su labor en la preservación de la cocina chilota ancestral.

Asimismo, el programa integró espacios clave de diálogo intercultural:

  • Identidad, Territorio y Gastronomía: Instancia con representantes de Costa Rica y Venezuela, quienes analizaron el impacto de la biodiversidad local en las prácticas culinarias tradicionales.
  • Gastronomía e Identidad en Los Andes: Panel que reunió a exponentes de Ecuador, Perú y Bolivia para reflexionar sobre la vigencia de las técnicas ancestrales y el uso de ingredientes nativos.
Clases magistrales para estudiantes AIEP en Congreso Internacional de Gastronomía Ancestral y Patrimonio Cultural

Clases magistrales traen los sabores de Latinoamérica al aula

El componente práctico tuvo un rol protagónico en el segundo día del evento. El 18 de junio, estudiantes y docentes de la Escuela de Gastronomía asistieron a clases magistrales impartidas por cocineros de México, Costa Rica, Venezuela, Bolivia, Ecuador y Perú.

    Estas demostraciones en vivo permitieron conocer de primera fuente la diversidad de las cocinas latinoamericanas. Los asistentes interactuaron directamente con cultores culinarios, enriqueciendo su formación técnica a través del rescate y la innovación gastronómica basada en la tradición.

    El patrimonio vivo de los pueblos originarios de Chile

    La jornada de cierre estuvo dedicada exclusivamente a la riqueza gastronómica de las culturas Aymara, Mapuche y Huilliche. La comunidad educativa tuvo la oportunidad de conocer ingredientes esenciales y cosmovisiones que perduran mediante la transmisión oral.

      El momento más esperado fue la preparación de un curanto por parte de "Marité" Pérez, símbolo culinario del archipiélago de Chiloé. En la actividad, la cultora demostró que el curanto es una expresión de encuentro comunitario, memoria colectiva e identidad territorial profunda.

      "Marité" Pérez en Congreso Internacional de Gastronomía Ancestral y Patrimonio Cultural AIEP

      Sostenibilidad y formación técnica conectada con el territorio

      Al cierre de la actividad, el director de la Escuela de Gastronomía, Hotelería y Turismo de AIEP, Fernando de la Fuente, entregó un balance sobre los desafíos del rubro:

      «La gastronomía moderna se enfrenta al desafío urgente de ser sostenible, y como academia no podemos mirar hacia el futuro sin entender el valor de nuestras raíces. Este congreso manifestó que los saberes ancestrales y el respeto por el producto local que practican los pueblos originarios son la respuesta clave para el consumo responsable y la protección de la biodiversidad que el mundo actual exige”.

      De igual manera, el director complementó que generar debates éticos en el aula es fundamental para que los futuros profesionales entiendan el nexo entre cocina y entorno.

      Por su parte, Natalia Araos, jefa Nacional de Especialidad, relevó el desempeño de los estudiantes en los talleres informativos y cocinas demostrativas.

      Natalia Araos

      Jefa Nacional de Especialidad

      "El desempeño de nuestros estudiantes fue extraordinario. No solo demostraron compromiso, disciplina y un buen nivel técnico, sino que se involucraron con el sentido cultural y humano de esta experiencia”.

      Al respecto, la jefa de especialidad añadió que el éxito de la iniciativa radicó en «conectar la técnica con el alma. Traer la alta cocina indígena a nuestros talleres permitió que los estudiantes vivieran una experiencia transformadora para entender la gastronomía como una expresión de cultura, patrimonio y respeto por nuestras raíces; un aprendizaje que difícilmente se logra solo en el aula y que deja una huella profunda en su formación».

      El Congreso Internacional de Gastronomía Ancestral y Patrimonio Cultural concluyó con la certificación de los expositores nacionales e internacionales. El encuentro se consolidó como una invitación abierta a proteger las cocinas ancestrales, resguardando la memoria y la biodiversidad que dan sentido al patrimonio vivo de nuestros pueblos.

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