Asimismo, resaltó acciones concretas implementadas en el modelo educativo:
“Un ejemplo concreto es que AIEP incorporó tres asignaturas sello obligatorias para estudiantes de todas sus carreras, entendiendo que esta competencia debe ser parte de la formación de cualquier técnico o profesional, independientemente de su especialidad. El siguiente paso es profundizar la conexión con las empresas, desarrollar experiencias de aprendizaje basadas en desafíos reales y utilizar la evidencia sobre empleabilidad para mejorar continuamente nuestra oferta”.
Sostenibilidad en el aula: El rol estratégico de la formación técnica
Durante el panel de conversación —en el que también participaron Marcela Pastenes, gerenta general de la Cámara Regional del Comercio de Valparaíso, y Anita Gómez, estudiante de Ingeniería en Administración de Empresas de AIEP—, se profundizó en cómo acortar la brecha de competencias entre la oferta educativa y la demanda industrial.
Al respecto, Nicolás Ocaranza relevó la importancia de la educación técnico-profesional en la implementación operativa de la sostenibilidad:
“La educación técnico-profesional tiene un rol estratégico en la transición hacia la sostenibilidad, porque es donde se forman los profesionales que implementan los cambios en los procesos productivos. La sostenibilidad no se juega solamente en las grandes estrategias corporativas, sino también en cómo se construye, se produce, se transporta, se gestionan los residuos o se utilizan la energía y los recursos”.
Además, la autoridad académica hizo un llamado a integrar de forma transversal estos conocimientos en la formación superior:
«Para acortar la brecha entre lo que exige la industria y lo que enseñamos en las aulas, necesitamos integrar la sostenibilidad en el currículo, y no tratarla como un contenido complementario».