En su misiva titulada “Decidiendo junto a otros para el futuro”, Haeberle proyecta un Chile en el año 2040 que logró sortear cuatro transformaciones simultáneas:
- La irrupción de la inteligencia artificial.
- El envejecimiento de la población.
- La crisis climática —incluyendo la escasez hídrica—.
- La transición energética.
El rector advierte que,
para hacer frente a un panorama donde las demandas laborales y productivas cambian a un ritmo vertiginoso, el país debió superar el desafío de la desconfianza y la fragmentación. La clave estratégica no consistió en una política aislada, sino en la construcción de una agenda común y sostenida. Donde el Estado, las empresas, los trabajadores y las instituciones formativas acordaran y revisaran periódicamente las competencias requeridas por la sociedad.